Opiniones de los usuarios

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Pablo Lomas (Campo de Criptana), profesor

Mi nombre es Pablo y soy profesor de Griego I y II en la modalidad de Distancia. He utilizado el método de Pirro de Atenas tanto en 1º como 2º de bachillerato y debo decir que me ha sido muy útil, puesto que el alumnado ha sido capaz adquirir los conocimientos que se pedían de manera eficaz mediante el aprendizaje de la traducción y ejercicios sobre la misma con ayuda de la gramática y el vocabulario que se incluye en cada capítulo. Además, la historia del personaje ayuda mucho a contextualizar las traducciones realizadas obteniendo unos resultados excelentes.
Muy buen método que consigue que el alumnado sea capaz de entender la lengua y aprender a traducir hasta llegar a tener un nivel considerable, muy a tener en cuenta de cara al examen de Griego de PAU de 2º de Bachillerato.

Pablo Villaoslada (Madrid), profesor

Las grandes virtudes del libro son: a) introducción gradual de los paradigmas de la flexión nominal y verbal.b) los alumnos aprenden vocabulario de forma paulatina.c) la extensión de las lecturas se adecua a las sesiones de clase. d) es un libro muy cómodo para el profesor. Estoy muy contento con este manual de griego.

María González (Albacete), profesora

En mi experiencia de trabajo en el aula con el método «Pirro» destacaría que, bajo la apariencia de espontaneidad con la que los estudiantes se familiarizan con la lengua griega clásica, hay una infraestructura muy bien dosificada de contenidos sintácticos, morfológicos, de léxico y culturales que consolidan el aprendizaje. Por otro lado, las peripecias vitales del protagonista resultan atractivas y contribuyen a mantener el interés de quienes aprenden con este método.

Beatriz (Albacete), alumna de Bachillerato (2021-23), actualmente estudiante de Filología Clásica

Haber estudiado con Pirro me está siendo de mucha ayuda en la carrera. Lo que más noto es haber aprendido vocabulario, porque ahora precisamente mi profesora de Gramática griega nos obliga a aprendernos todo el vocabulario para el examen; muchas de las palabras que han salido o me sonaban o directamente ya me las sabía gracias al método, lo que agiliza mucho a la hora de traducir.
Y, aunque eso es uno de los aspectos más significativos del método, también agradezco mucho haber tenido que escribir textos directamente en griego, por muy simples que fueran, así como hacer ejercicios de retroversión (ahora hacemos algunos ejercicios así, que para algunos de mi clase era la primera vez que los veían), ya que te ayudan a entender mucho mejor la sintaxis griega y la composición de frases subordinadas y demás (además, varios de mis compañeros no se sabían la construcción «de bocadillo», que creo que es uno de los aspectos que más me ha acompañado en mis andaduras con Pirro de Atenas). De hecho, mi profesora de Gramática griega comentó hace unos días que le parece que sería necesaria y muy útil una asignatura de escritura en griego para agilizar la lectura, la comprensión y demás (en ese momento me acordé mucho del Pirro jajaj)».